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  • Karen C

10 errores comunes al empezar tu jornada laboral


Imagen de: Trabajemos.cl

Te compartimos cómo evitar esos inconvenientes y entonces sí ¡Prepárate para triunfar!

Los primeros minutos de tu día laboral son críticos para la productividad de las siguientes ocho horas de trabajo.

Si llegas tarde a la oficina, o pierdes demasiadas horas respondiendo correos, puede que te cueste más trabajo concentrarte a lo largo del día.

Con una búsqueda valiosa encontramos 12 trampas comunes en las que podemos caer en esos primeros diez minutos de trabajo.

1. Llegas tarde a la oficina

Puede que estés saboteando tu día laboral, incluso antes de que empiece.

Un estudio citado por el Huffington Post reveló que los jefes suelen creer que los empleados que llegan tarde son menos conscientes, y suelen calificarlos con un menor desempeño, independientemente de si esos mismos empleados son los últimos en irse.

Sabemos que no es justo, pero es la realidad, así que intenta llegar a la oficina lo más temprano que puedas.

2. Se te olvida saludar a tus compañeros

Es muy sencillo crear un ambiente agradable para ti y los que te rodean si te das un par de minutos para saludar y platicar con tus compañeros.

Según Lynn Taylor, experta en ambientes laborales y autora del libro “Tame Your Terrible Office Tyrant: Hot to Manage Childish Boss Behavior and Thrieve in Your Job”, si eres el jefe no puedes llegar y sólo decir “hola” a tu equipo sin prestarles atención porque aparentas una falta de habilidades sociales que pueden permear en tus competencias técnicas.

E incluso si no eres el jefe de nadie, hacer una entrada silenciosa a tu escritorio puede hacerte parecer menos amable ante tus compañeros.

3. Tomas café demasiado temprano

Si no eres el tipo de persona que se toma una taza de café justo al despertar, lo más probable es que te la tomes en cuanto llegas a la oficina.

Pero las investigaciones sugieren que el mejor momento para beber café es a las 10 de la mañana porque el cortisol, la hormona del estrés que regula nuestra energía, suele tener su momento más alto entre las 8 y las 9 de la mañana. Si tomas café en ese momento, el cuerpo empieza a producir menos cortisol y empieza a depender más de la cafeína.

Una vez que tus niveles de cortisol empiecen a decaer, a eso de las 9:30 de la mañana, entonces es cuando realmente necesitas ese empujón de la cafeína.

4. Empiezas tu día contestando cada correo

Una vez que te acomodas en tu silla, lo más tentador es meterte de lleno en los correos que llegaron durante la noche.

Pero según Michael Kerr, orador internacional y autor de “You Can’t Be Serious! Putting Humor to Work”, los primeros 10 minutos de tu día deberías emplearlos en hacer un análisis rápido de los correos para priorizarlos. Así puedes saber si hay algo urgente que responder y luego crear un plan para contestar los demás a lo largo del día.

5. Olvidas crear una agenda tentativa antes de ponerte a trabajar

Antes de meterte de lleno en el trabajo, Taylor sugiere tener una idea de hacia donde debe ir tu día, y esto incluye escribir tus prioridades y lo que debes terminar en la jornada, así como revisar bien tu calendario.

Debes tener en mente los eventos que ocurrirán durante el día y si necesitas prepararte para alguna llamada o reunión. De otra forma pueden tomarte por sorpresa y sólo recibir un recordatorio 10 minutos antes de que tengas que reunirte con tu equipo.

6. Empiezas con las tareas más fáciles

Las investigaciones sugieren que la energía y las ganas tienden a disminuir a lo largo del día, por eso es sumamente importante hacer las cosas más relevantes al principio.

7. Haces muchas cosas a la vez

Como tienes mucha energía en la mañana, es fácil creer que puedes hacer muchas cosas a la vez.

Pero las investigaciones sugieren que el multitasking puede dañar tu desempeño en la tarea más importante, por lo que es mejor hacer una sola cosa a la vez. Si empiezas tu día atendiendo a diferentes prioridades, puedes retrasar tu progreso durante la jornada.

Mejor empieza con el pie derecho y concéntrate en una sola tarea durante los primeros 10 minutos de tu día.

8. Te hundes en pensamientos negativos

Puede que te haya tocado un pésimo camino hacia el trabajo había ucho tráfico o el autobús iba demasiado lleno, o quizás peleaste con tu pareja antes de salir de casa.

No permitas que esas experiencias te distraigan de las cosas que tienes que hacer.

9. Agendas reuniones muy temprano

Según Laura Vanderkam, autora de “What the Most Successful People Do Before Breakfast”, las primeras horas de la mañana deberían reservarse para las tareas que requieren de mayor concentración, como la escritura.

Si puedes decidir sobre los horarios de las reuniones con tu jefe y compañeros, asegúrate de agendarlas para los momentos de menor energía, como a medio día.

10. No te das tiempo para reflexionar

Según Mark McLaughlin, neurocirujano, la mejor forma de evitar la fatiga, de mejorar tu salud mental, impulsar tu creatividad e incluso dormir mejor, es meditando. Ésta es la razón por la que McLaughling incluye la meditación en su rutina de las mañanas, y asegura que es el secreto de su éxito.

“Intenta meditar por lo menos 10 minutos al iniciar tu día y descubrirás cómo tu vida mejora” nos escribió McLaughlin.

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