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  • Karen C

10 malos hábitos que tienen las personas infelices


Imagen de: TICbeat

Existen malas actitudes que afectan nuestro estado de ánimo. ¡Ten cuidado con ellas!


La felicidad es difícil de definir, debido a que tiene diferentes formas de presentarse o de ser interpretada por las personas.  Por otro lado, la infelicidad es demasiado sencilla de identificar.

La infelicidad es un arma mortal para las personas que te rodean, no sólo para ti. El famoso estudio Terman de la Universidad de Standford siguió la vida de sujetos de pruebas por ocho décadas y encontró que rodearse de personas infelices está vinculado con problemas de salud y menor expectativa de vida.

Psicólogos de la Universidad de California descubrieron que las circunstancias y la genética solo determinan el 50% de la felicidad de una persona. Lo demás depende de ti.

Cuando las personas no están contentas, es más difícil interactuar con ellas. La infelicidad aleja a las personas, creando hábitos que impiden que explotes tu potencial.

Gran parte de tu felicidad depende de tus hábitos tanto físicos hasta de pensamiento, mismos que debes impulsar para no caer en las garras de la infelicidad.

Algunos hábitos te llevan a la infelicidad más que otros. Debes tener cuidado para que no se vuelvan parte de ti. Aquí te mostramos diez de ellos sugeridos por Travis Bradberry.

1. Esperar por el futuro

Vivir diciendo “Seré feliz cuando…” es uno de los hábitos de infelicidad más comunes. No importa cómo llegas a ese punto en el porvenir (un aumento, un ascenso, una nueva relación), porque pone demasiado énfasis en las circunstancias. No pases tu tiempo esperando algo que ya sabemos no cambia tu forma de ver la vida. Mejor enfócate en ser feliz en el aquí y ahora porque no hay garantías para el futuro.

2.  Gastar mucho tiempo y esfuerzo para comprar “cosas”

Las personas que viven en extrema pobreza aumentan su felicidad cuando sus ingresos se incrementan. Hay números estudios que demuestran que los bienes materiales no dan la felicidad. Cuando te haces del hábito de perseguir cosas, te vuelves infeliz porque una vez que las obtienes, te das cuenta de que sacrificaste cosas realmente valiosas como tu familia, amigos y hobbies.

3. Estar siempre en casa

Cuando te sientes infeliz, es muy común  evitar convivir con la gente. Esto puede ser un gran error ya que socializar, aunque no te guste mucho, puede elevar tus ánimos. Todos tenemos de esos días en los que solo queremos cubrirnos con la cobija la cabeza y no hablar con nadie, sin embargo, es importante notar que en el momento que esta práctica se vuelve endencia, comienzas a afectar tu salud. Reconocer cuando la infelicidad te está volviendo antisocial te impulsará a hacer un esfuerzo para salir de esa zona cómoda.

4. Verte como la eterna víctima

Las personas infelices tienden a pensar  que la vida es difícil y está fuera de su control. Piensan “Me va a ir mal y no hay nada que pueda hacer para evitarlo”. El problema con esa filosofía es que genera sentimientos de desamparo y las personas que se sienten así, no suelen tratar de mejorar sus circunstancias. Todos tenemos derecho a sentirnos mal de vez en cuando, pero no puedes dejar que un mal día cambie tu forma de ver la vida. No eres la única persona a la que a veces le va mal y tienes el control de tu vida siempre y cuando así lo quieras.

5. Pesimismo

El pesimismo es el mayor alimento de la infelicidad. El problema con esta actitud, más allá de afectar tu estado de ánimo, es que se vuelve una profecía autorealizada; si esperas malas cosas, malas cosas te pasarán. Los pensamientos pesimistas son difíciles de sacudir hasta que uno se da cuenta de lo ilógicos son. Oblígate a ver los hechos y darte cuenta de que las cosas realmente no están tan mal como parecen.

6. Quejarse de todo

Las quejas constantes son problemáticas, lo mismo la actitud que las genera. Se trata de un comportamiento que se refuerza a sí mismo. Al hablar constantemente de todo lo que está mal, reafirmas tus creencias negativas. Hablar de lo que te molesta te puede ayudar a sentirte mejor, pero hay una línea muy delgada entre desahogarse de manera terapéutica y quejarse de todo. Este comportamiento no solo alimenta la infelicidad, también aleja a los demás.

7.  Sacar las cosas de proporción

A todo el mundo le suceden cosas malas. La diferencia es que las personas felices las ven por lo que son: una piedra pequeña en el camino, mientras que las personas infelices las toman como una prueba más de que el mundo está en su contra.  Una persona feliz se molesta al chocar de camino al trabajo, pero mantiene las cosas en perspectiva: “Es una molestia, pero al menos no fue grave”. Al contrario, alguien infeliz utiliza ese hecho como evidencia de que su día, semana, mes, e incluso vida, están salados.

8. Ignorar los problemas

Las personas felices son responsables de sus acciones. Cuando cometen un error, toman la responsabilidad. La gente infeliz, por el contrario, ve los problemas y errores como una amenaza, por lo que tratan de ocultarlos. Los problemas tienden a aumentar de tamaño cuando son ignorados. Cuanto más los ignores más grandes se harán.

9. No mejorar

Como las personas infelices son pesimistas y sienten una gran falta de control en sus vidas, tienden a sentarse a esperar a que las cosas les pasen. En lugar de fijar metas, aprender y mejorar, simplemente dejan que la corriente los lleve y luego se preguntan por qué las cosas negativas no cambian.

10. Tratar de imitar a todos

Los celos y la envidia son incompatibles con la felicidad, así que si te la pasas comparándote con los demás, estás a tiempo de detenerte. Ten cuidado de este tipo de pensamiento ya que para nada te hará más feliz, al contrario.

Ahora que ya sabes qué hábitos no te funcionan, toma el control de tu felicidad y empieza a crear hábitos que funcionen en tu vida, para disfrutar el día a día de una mejor forma.

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