Buscar
  • Karen C

4 consejos para comunicarte efectivamente


Imagen de: PQS.pe

Lo que eres es más grande que lo que dices.

Existen muchas reglas para ser un buen orador, desde una buena postura, gesticulaciones adecuadas e incluso la vestimenta. Lo cierto es que ni todo eso llega a ser suficiente para mantener la atención de la audiencia.

El conferencista y experto en comunicación Francisco García Pimentel, comparte algunos consejos que desde su experiencia son indispensables para comunicar efectivamente los mensajes.

1. Para convencer, hablar bonito no es lo primero.

Lo más importante no es CÓMO decimos las cosas, sino las COSAS que decimos. La verdad tiene una potencia propia, y los grandes oradores no son aquellos que ganan concursos, sino aquellos que se atreven a decirla cuando nadie quiere oírla.

Las personas no solo quieren ser informadas, quieren ser inspiradas.

2. Para convencer, tener razón no es lo primero.

Los seres humanos buscamos la verdad constantemente, percibimos la realidad y la procesamos a través de la complejidad de nuestro entorno y nuestra propia naturaleza.

Cada persona en lo individual tiene un pequeño mundo dentro de sí misma, que está intentando comprender y resolver.

Las personas no siempre optamos por la opción “verdadera” o “correcta”, sino por aquella que percibimos como la óptima para nuestra propia situación. Como resultado, nuestras decisiones raramente son cien por ciento racionales.

Los sentidos causan sensaciones, y las sensaciones, sentimientos. Y estos sentimientos en gran medida determinan cómo vivimos y tomamos miles de decisiones. Entonces la mejor forma de convencer a alguien es a través de sus emociones.

3. Para convencer, mover emociones no es lo primero.

Simplemente decir cosas bonitas no es suficiente para convencer. La mayoría de las personas tuvimos un amor platónico; en algún momento de nuestras vidas estuvimos enamorados de una persona que no nos correspondía. Sufrimos por aquel amor mientras hacíamos intentos inútiles de convencer a esta persona de que nosotros, también, éramos el amor de su vida.

Mover el corazón de las personas es la mejor forma de convencer, pero, ¿cómo hacerlo si ni siquiera te dejan entrar?

4. Para convencer, tú eres lo primero.

Para convencer hay que mover; y para mover necesitas que te abran la puerta. Nadie puede obligarte a sentir, ni a enamorarte, ni a sentir emoción alguna. La puerta de las emociones solo se abre desde adentro. No se puede empujar, ni forzar.

Por eso lo primero para convencer no es hablar bonito, ni tener un gran producto. Lo primero es ser una persona en quien se pueda confiar. Lo primero es tu reputación, tu imagen y tu autoridad moral y ética.

Una y otra vez, el arma más poderosa en la comunicación y en la retórica se llama autoridad. En tu vida personal y profesional quién eres, cómo eres; tus valores y la manera en que te conduces representan tus mejores activos para abrir puertas y crecer sin límite.

2 vistas