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  • Karen C

7 formas de evitar la decepción


Deshazte de los pensamientos negativos que están evitando que logres el éxito que quieres.

Para lograr tus objetivos tienes que arriesgarte, desarrollar rutinas constructivas y darte el tiempo de escuchar, aprender y reflexionar. El prospecto de hacer cualquiera de estos ajustes a tu vida es empoderador… Hasta que tu mente empieza a navegar hacia pensamientos negativos.

Una cascada de pensamientos negativos puede producir resultados negativos: la falta de acción. Retirada. Huida. Malos hábitos. Al pensar en negativo sobre lo que vas a lograr, formulas una profecía que te ordenas a cumplir.

La próxima vez que estés pensando en una variante de eso, intenta una de estas 7 estrategias para alejarte del lodo y proceder con la misión que te propusiste lograr.

1. Lo que te dices a ti mismo: “No sé cuándo o cómo voy a lograr esto”

Lo que deberías pensar o hacer: Establece un calendario.

Deja tiempo cada día o cada semana para trabajar en tu objetivo y apégate a tu plan. Crea un espacio en tu calendario para hacerlo, y trátalo como algo inamovible, como si fuera un trabajo. Eventualmente, habrás formado ese nuevo hábito positivo.

2. Lo que te dices a ti mismo: “No tengo ganas”

Lo que deberías pensar o hacer: “Procrastina con un propósito”.

Haz que los momentos en los que no quieres hacer nada funcionen para ti. Encuentra otras formas de ser productivo que no sólo te ayuden a tachar pendientes de tu lista, sino que recarguen tus baterías personales y profesionales. Llena tu tiempo con tareas productivas que de manera indirecta te harán llegar a tu objetivo.

3. Lo que te dices a ti mismo: “Nunca lograré mi objetivo”

Lo que deberías pensar o hacer: Di lo opuesto.

Digamos que tuviste un contratiempo en tu búsqueda hacia tu objetivo. Tus pensamientos se vuelven cada vez más negativos, tal vez hasta que te convenzas de algo totalmente falso como que “No vales la pena” o “Nunca vas a lograr ese objetivo”.

En este momento, tu falta de éxito a la hora de ejecutar tus objetivos no es un reflejo de tu carácter. El hecho de que hayas tenido ese objetivo en primer lugar indica que tienes una idea de cómo ser mejor y cómo darle algo bueno al mundo. Ahora tienes que ir y hacerlo, y el mayor obstáculo en tu camino puedes ser tú mismo y esa vocecita interna diciéndote que algo no está bien contigo o que no puedes hacerlo.

4. Lo que te dices a ti mismo: “Soy un desastre”

Lo que deberías pensar o hacer: Organiza los pequeños detalles en tu vida para prepararte para tu gran objetivo.

Es fácil abrumarse por cosas pequeñas, como tu apariencia, o lo saturada que está tu bandeja de entrada, o los pendientes que has venido delegando. La falta de organización en los aspectos menores de tu vida personal podrían disuadirte de pensar que estás listo para hacer algo más importante.

Prepárate lo mejor posible. Así, podrás enfocarte en los problemas grandes.

5. Lo que te dices a ti mismo: “Esa otra persona ya logró mi objetivo y lo hizo ver muy fácil. Nunca seré tan bueno como él o ella”.

Lo que deberías pensar o hacer: Acércate a esa persona y pídele un consejo.

Pensar en el éxito de alguien más puede convertirse en algo tóxico, puede que pongas a esa persona en un pedestal y que pienses que es un súper humano, o que jamás dudó de sí mismo. Al final, puede que termines enfermizamente celoso de ellos al punto de no valorarte ni a ti ni a tu potencial.

No deberías avergonzarte por pedirle ayuda a alguien que sientes inferior a ti. Puede que el otro tenga pensamientos similares y que también tengas muchas cosas que enseñarle.

6. Lo que te dices a ti mismo: “No siento estar progresando”

Lo que deberías pensar o hacer: Encuentra a una persona que te pida cuentas.

Cuando te embarcas en un nuevo reto, puede desmotivarte que tu vida no cambie mágicamente de la noche a la mañana. Estás trabajando muy duro y no sientes que estés llegando a ningún lado, así que empiezas a dudar si tu esfuerzo vale la pena.

Para asegurarte de no renunciar a tu objetivo, establece un sistema de soporte, una persona o grupo de personas que te pidan cuentas. Puede ser alguien de tu familia, un amigo de Facebook o un life coach. Te sentirás menos solo en tu camino, y tendrás a alguien a quién reportarle, alguien que se asegure de que hagas lo que dices y lo mejor de todo, alguien que notará y te recordará lo mucho que has progresado.

7. Lo que te dices a ti mismo: “Estoy abrumado”

Lo que deberías pensar o hacer: Escribe un diario.

Lograr objetivos requiere de concentración. Tienes que organizarte sobre lo que necesitas hacer para lograr tu objetivo, pero no puedes dejar fuera al mundo ni siempre resistir la tentación de adelantarte. Cuando hay demasiados pensamientos rondando tu cabeza (incluyendo pensamientos negativos), escribirlos puede ayudar.

Escribe una o dos cosas diariamente, ya sea que quieres trabajar para conseguir algo o algún pensamiento que hayas tenido. No hay estructura ni plan para lo que escribas, sólo registra tus pensamientos.

Escribir también te da la oportunidad de reflexionar. Cada cierto tiempo puedes volver a leer tus notas para revivir ciertos pensamientos, hacer algún pensamiento y recordar las cosas que se hicieron correctamente.

Pon en práctica estos consejos y verás que tu vida marchará mucho mejor, libre de decpciones.

*Este texto es un extracto del libro “Success Masters” de Napoleon Hill.

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