Buscar
  • Karen C

Cómo incrementar el potencial de tu equipo de trabajo


El primer objetivo de un líder es que todos y cada uno de los miembros del equipo incrementen su nivel. Te damos unas recomendaciones para inspirar e impulsar a tu equipo de trabajo y obtener mejores resultados.

Un buen líder es aquel que tiene un historial de buenos resultados, mismos que ha generado al lograr objetivos previamente establecidos. Además, es alguien que tiene y mantiene un vínculo fuerte y sólido con su equipo de trabajo, promoviendo en todo momento la sinergia entre sus integrantes.

Hay quien cree que liberar el potencial de los miembros de un equipo de trabajo significa “empoderarlos” pero existen términos más atinados y apropiados cuando se trata de fortalecer el potencial y capacidades de un equipo de trabajo. Empoderar y facultar pudieran ser sinónimos pero no es así.

Facultar significa brindar conocimientos, habilidades y la experiencia para que te puedas desarrollar de manera eficiente en tu puesto de trabajo. Y eso es lo que hace un líder: te da conocimientos, te pone el reto enfrente para que tengas la experiencia, afina tus habilidades y fortalece tu voluntad.

El primer objetivo de un líder es que todos y cada uno de los miembros del equipo incrementen su nivel. Independientemente de qué tan preparado esté cada quien, todos son susceptibles de liberar su potencial en muchos aspectos.

Para liberar el potencial de los miembros de un equipo de trabajo e incrementar su nivel, el líder debe:

Incrementar el conocimiento de los empleados.

Tener la habilidad de llevar estos conocimientos a la práctica. El líder tendría que crear el área para que la gente aprenda en términos de conocimiento, lo lleve a la práctica y lo aterrice en su día a día.

Voluntad. Crear entornos para fortalecer la fuerza de voluntad.

Saber delegar actividades es indispensable y fundamental para obtener los resultados esperados. Pero alguien que sabe delegar de manera eficiente, sabe diagnosticar eficientemente. Si se que la persona sabe hacer una tarea, se la puedo delegar sin que amerite mucha supervisión. En cambio, si es una persona carente de conocimientos, práctica y fuerza de voluntad, mi nivel de supervisión deberá ser muy alto. De ahí la importancia de realizar un buen diagnóstico.

En cuanto a la retroalimentación, todos los estudios de desarrollo organizacional de los últimos años hablan de la retroalimentación como una herramienta esencial de los líderes del Siglo XXI. Es la única forma en la que creas un entorno de rendición de cuentas. No obstante, lo cierto es que la mayor parte de los líderes no lo saben hacer, tienen muy poco conocimiento técnico sobre cómo retroalimentar a un colaborador.

Los beneficios de liberar el potencial de un equipo de trabajo e inyectarles energía son múltiples. Cabe señalar que los beneficios en el corto plazo no son tan obvios porque hay que invertir tiempo y los resultados no son inmediatos, pero a mediano y largo plazo los beneficios son espectaculares.

Esta dinámica se debe llevar a cabo en las empresas de manera continua. Se trata de un proceso que se va desarrollando en el día a día, y hay que tener muy claros esos elementos que disparan el potencial en la organización. Es necesario hacer consciente cuáles son esos comportamientos que nos ayudan a que la mejora sea continua:

Delegar eficientemente.

Dar retroalimentación para que el equipo de trabajo sepa hacia dónde va.

Capacitarlos.

Establecer procesos formales de rendición de cuentas.

El solo hecho de hacer un llamado a la gente para que liberen su potencial ya es importante. El simple hecho de instar a los colaboradores a ser mejores personas todos los días es una invitación a la superación, al crecimiento y al desarrollo.

3 vistas